miércoles, 12 de agosto de 2009

Los límites del periodismo

Cuando los límites se sobrepasan, sólo queda intentar averiguar cuál será la nueva y delgada línea que se convertirá en la frontera. El periodismo, como cualquier otra actividad que podamos imaginar, también posee estos límites.

Así, Wallace Souza, importante periodista de sucesos brasileño, un día decidió saltarse esa frontera. El periodista, presentador de un importante programa de televisión especializado en sucesos criminales, ha sido involucrado en la organización de al menos un crimen, del que luego obtendría importantes audiencias al llegar al lugar del crimen incluso antes que los cuerpos de seguridad.

Queda patente desde hace tiempo la obsesión de algunos medios de comunicación por los índices de audiencia, y lo que detrás de ellos se oculta. Los medios de comunicación, y si se me permite, la televisión, han entrado en una especie de recinto con un cartel a la entrada que reza: “El fin justifica los medios”, en el que el fin es la propia audiencia.

Creo que el periodista debe limitarse a ser un vehículo para la información, pero para la información real, no para una realidad creada. Además, la programación debe empezar a plantearse la disminución de información de sucesos, que colma los telediarios a día de hoy, para dar paso a otro tipo de periodismo, al menos una mezcla más beneficiosa para todos, menos centrada en el simple dato de las audiencias por encima de la calidad informativa.

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martes, 12 de mayo de 2009

Adiós a Antonio Vega

Cincuenta y un años tardó en marcharse el que parecía que lo había empezado a hacer tiempo atrás y que moría cada día un poco más. Su lucha, de gigantes, capituló en un hospital una mañana de mayo. Antonio Vega, el gran compositor y músico, cofundador del mítico grupo Nacha Pop e icono de toda una época; decidió, por fin, que ya no quería jugar más con su suerte.

Aquejado de un cáncer de pulmón, llevaba los últimos días ingresado con pronóstico grave en el hospital Puerta de Hierro. Por la mañana, en compañía de sus hermanos y su novia, alzó la bandera blanca y concedió un digno final en su batalla, con un gigante más poderoso que él.

“Me da miedo la enormidad, donde nadie oye mi voz”, decía en una de sus letras más alabadas. Pues no. Su voz será siempre escuchada por todos. Puede partir con la seguridad de que será así, su huella fue muy honda.

La vida es caprichosa y el destino quiso que dejase este mundo justo cuando tenía prevista la salida de un recopilatorio de poemas (¿Y si pongo una palabra?) para la semana que viene. Su editor, David Villanueva, no daba crédito a la noticia tras varias llamadas.

La huella que deja en Madrid –y el resto de España– es profunda. El Penta, donde fraguaron muchos de sus temas, brinda hoy por ellas, entre llamadas de los condolientes. Vega es de los autores que traspasan generaciones, sin perder su identidad y conservando su acogida. Sus restos mortales permanecieron en la sede de la SGAE en Madrid hasta el 14 de mayo y fueron después incinerados en el cementerio de la Almudena, tras lo que pudo marchar tranquilo a buscar el sitio de su recreo.

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miércoles, 1 de abril de 2009

José Agustín Goytisolo: voz viva y rebelde contra el régimen de los vencedores

En un tiempo tan propicio para los recuerdos a poetas y literatos (véanse los artículos de Pilar Vaquero sobre Mariano José de Larra o Antonio Machado en esta misma edición), sería injusto no mencionar a una de las grandes voces de la llamada “Generación de los 50”, también conocida como “Grupo de Barcelona”. Se trata del gran poeta José Agustín Goytisolo, de quien se ha organizado una exposición conmemorativa sobre su trayectoria vital y literaria, en la que se exhiben fotografías inéditas y objetos personales, que inició su andadura en Barcelona y tiene previsto viajar a Madrid y diversas sedes del Instituto Cervantes.

"Yo no he venido a llorar tu muerte, sino que alzo mi vaso y brindo por tu claro camino y porque siga tu palabra encendida". Son las palabras que pronunció el poeta barcelonés en el homenaje que hizo este grupo a Machado en Coillure.

Goytisolo creció en la dura Barcelona de posguerra, aunque también viviese los años bélicos, con devastadoras consecuencias para su familia: la muerte de su madre, Julia Gay. De ella dicen que gustaba de escribir poesía, y que fue la que les inculcó la cultura a los hermanos Goytisolo, José Agustín, Juan y Luis.

Su pérdida, pese a que él sólo tenía alrededor de 10 años, fue un mazazo terrible, prácticamente insalvable, como queda claro con la publicación de su antología maternal: Elegías a Julia Gay, de 1993, donde recogió todos los poemas dedicados a su madre. Tal fue el poso que dejó su madre en él, que cuando nació su hija le puso el nombre de Julia. Después crearía su más valorada composición poética: Palabras para Julia, dedicada a ambas.

Viva y rebelde voz contra el régimen de los vencedores –pese a no estar nunca afiliado a ningún partido–, participó en muchos actos de protesta y rebelión. Junto a Ángel González, Jaime Gil de Biedma, Caballero Bonald o José Ángel Valente, fue englobado dentro de lo que se llamó “Generación de los 50”, o también, en ocasiones, “poetas del compromiso social”.

Su muerte trágica, precipitándose al vacío desde una ventana –algunos dicen que suicidándose, mientras que su familia asegura que fue un accidente mientras reparaba una persiana–, vino precedida de un tiempo alargado en el que atravesó varias depresiones, según algunos allegados.

Lo cierto es que el 19 de marzo de 1999 se iba uno de los más profundos gritos de disidencia y humanismo, con modales –según los que le conocieron– sarcásticos e irónicos, que escondían un personaje triste y cargado de ternura. Con motivo del décimo aniversario de su partida, la editorial Lumen recoge su poesía completa en una obra de más de mil páginas; mientras que el libro Más cerca (de Galaxia Gutenberg/Círculo de Lectores) hace lo propio con sus artículos periodísticos.

Para concluir nuestro homenaje, sirva una estrofa de su magnífico poema A veces:

“A veces
encuentras en las páginas de un libro una vieja foto de la persona que amas
y eso te da un tremendo escalofrío
vuelas sobre el Atlántico a más de mil kilómetros por hora y piensas en sus
ojos y en su pelo
estás en una celda mal iluminada y te acuerdas de un día luminoso
tocas un pie y te enervas como una quinceañera
regalas un sombrero y empiezas a dar gritos”.

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jueves, 12 de febrero de 2009

Puro Cortázar: 25 aniversario de la muerte de un genio

No cabe duda de que, hoy, el sepulcro más visitado de Montparnasse será el suyo. Su lápida se llenará, como es costumbre, aunque esta vez seguro que más, de pequeños trozos de papel con dibujos de rayuelas, que acompañarán al cronopio que yace junto a él. Ya se habrá dado cuenta, supongo, de que hablo de Julio Cortázar.

Hace hoy 25 años, un 12 de febrero como éste, fallecía el que posiblemente sea uno de los máximos exponentes de la literatura latinoamericana. Lo hacía en su casa, en su ciudad predilecta, París, en la que vivió durante los últimos años de su vida, y en la que ambientó algunas de sus obras, como su gran novela, Rayuela.

El escritor argentino –nació en la embajada argentina de Bélgica– comenzó a publicar poemarios bajo seudónimo. Su nombre por aquel entonces era el de Julio Denis. Al poco tiempo, otro grande de la literatura latina, Jorge Luis Borges, comenzó a publicarle alguno de sus relatos en su revista: Anales.

Tenía un humor extraordinario, propio del surrealismo en el que se vio inmerso, y su vida se basaba en la lectura, que alternaba con la escritura y su labor docente en Buenos Aires. “Mis experiencias fueron siempre literarias. Vivía lo que leía, no vivía la vida. Leí millares de libros encerrado en la pensión: estudié, traduje. Descubrí a los demás sólo muy tarde”, manifestaba en una entrevista en 1975.

Su nombre vuelve a estar, actualmente, en boca del mundo literario, gracias al descubrimiento por parte de su primera esposa, Aurora Bernárdez, de una cómoda en su casa, a finales de 2006. En ella guardaba textos inéditos, junto a multitud de cartas y misceláneas, que verán la luz en mayo en una recopilación que servirá como homenaje al aniversario de su muerte. Papeles inesperados.

El autor de Bestiario siempre se codeó con los grandes personajes del mundo de la literatura. Pablo Neruda, Octavio Paz, Alejandra Pizarnik, de quien se dijo que inspiró la Maga, el personaje femenino principal de Rayuela –aunque parece ser que no fue así, sino que la musa fue Edith Aron–, o el propio Borges; fueron algunos de los muchos que cautivó gracias a su estilo enrevesado e irónico en ocasiones, y con una dulzura y lirismo excepcionales en otras.

Cortázar murió dos años después de que su segunda y última esposa, Carol Dunlop, falleciese. Murió de leucemia, aunque ya una profunda depresión le había invadido el cuerpo. Es costumbre dejar una copa de vino, junto a los dibujos de las rayuelas, en la tumba donde descansa junto a Carol Dunlop. Seguro que, hoy, cuando nadie mire, se levantan y brindan al unísono por él. Todo un genio.

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martes, 10 de febrero de 2009

El último aliento de libertad de Eluana

Como si de un último golpe sobre la mesa se tratase. O como si un último hálito de libertad quedase en su cuerpo malogrado; Eluana Englaro murió este lunes, consiguiendo por fin, aquello que le había pedido a su padre Beppino. Eso a lo que algunos se empeñaban en llamar vida –y se aferraban a ello, creando un debate político irracional, alrededor de ella– se acababa, en medio de una propuesta de ley microscópica para impedir la desconexión.

A las ocho y diez de la tarde en la clínica de La Quiete de Udine se cumplía su voluntad. Eluana, tras 17 años en estado vegetativo, y la familia de la muchacha, tras 11 años de batalla por el descanso de su hija, por fin pudieron suspirar de alivio. Porque aquello no era humano, ni su supuesta vida era tal. Eluana murió justo en el momento en el que el Senado debatía la ley que el gobierno había diseñado para que se prolongase su vida, o como decía su padre, su agonía.

En Udine sonaron las campanas para comunicar la muerte de Eluana, y los vecinos que apoyaban a su padre encendieron algunas velas como homenaje. Beppino, su padre, un caballero siempre educado y correcto, que bien podría convertirse en una especie de nuevo padre coraje, recordaba emocionadísimo las palabras de su hija: “La muerte forma parte de la vida”. También su mejor amiga hablaba sobre Eluana esperando que ahora esté, por fin, tranquila en un sitio mejor.

El debate, que ha tomado gran protagonismo en estos últimos días, parece no haberle gustado a Eluana. Como si se hubiese saturado de tanto discurso político y católico, y de tanta pantomima sobre su vida o su muerte, este lunes ha decidido, en su última acción, morir, o quién sabe si a lo mejor volver a nacer.

En el Senado se recibió la noticia con diversidad de opiniones. En el momento en el que murió la chica, hablaba Umberto Veronesi, del Partido Demócrata, en contra de la ley. Su discurso estaba siendo realmente apasionado y precioso –como un último homenaje–, lo que aumenta aún la dosis de lirismo de este acontecimiento. Tras conocerse su muerte, la Cámara completó un minuto de silencio, tras el cual se oyeron gritos que increpaban a la izquierda, tildados de asesinos por la derecha, y de la izquierda, que respondía insultando a la derecha. Todo un circo.

Ajena a todo eso, Eluana, que ya había pasado a un mundo en el que no tuviese que depender de las máquinas, y su intimidad y su dignidad volviesen a relucir todo lo que en estos 17 años no había acostumbrado. Tal vez quisiese dar una final lección; explicar que cada uno tiene libertad sobre su cuerpo, y la decisión era suya y nada más que suya, o en todo caso de su familia, que sufría viéndola en esa situación. Pues, si no tenemos libertad ni sobre nuestra digna muerte, ¿sobre qué podemos asegurar que sí?

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domingo, 30 de noviembre de 2008

El embajador de Irán en España expone la política exterior de su país en la Universidad Complutense

El embajador de Irán acudió el pasado miércoles, 29 de octubre, a la Facultad de Ciencias de la Información, donde pronunció una conferencia en la que habló sobre la política exterior del país, y sobre la llamada “crisis nuclear”, en el salón de actos del edificio nuevo.

En esta conferencia le acompañó el profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense, Najib Abu-Warda. En su ponencia, el embajador realizó un recorrido breve por la situación actual, historia y relaciones internacionales de Irán.

El embajador argumentó que, debido a la crisis económica mundial, entre otros factores, se está llevando a cabo en el mundo un incremento de políticas que responden a la doctrina de la “seguridad nacional”, sobre todo desde los atentados islámicos fundamentalistas del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.

Además, en su ponencia cuestionó la afirmación de que el siglo XXI iba a ser “el siglo de la paz”, ya que expuso que, según su punto de vista, la situación actual de las relaciones internacionales pasa por una nueva guerra fría. Como ejemplo, puso la creación de tensión en el conflicto de Kosovo, entre otros.

Debido a esta tensión en aumento, se habló del tema nuclear, sobre el cual el embajador iraní argumentó que Irán aprovecha el fin pacífico de dicha energía para el recorte de gastos destinados a otras energías combustibles, mucho menos eficientes.

Por último, el embajador fue preguntado sobre el futuro de Estados Unidos, debido al acercamiento del día electoral. Al ser preguntado por la posibilidad de cambio en Irán, y por el candidato que haría más factible el mismo, respondió que el eslogan de Barack Obama es “Yes, we can change”, aludiendo a un “cambio necesario de la política de lobos y corderos”.

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